A veces, una distribución sencilla esconde un espacio con carácter; es importante saber verlo.
Durante una visita, un diseñador de interiores le ayuda a ver el apartamento de otra manera: no a través de sus paredes y diseño actuales, sino imaginando su vida futura en él. Allí mismo, usted comprende cómo podría transformarse el espacio, por dónde entrará la luz, cómo se organizará la circulación y qué posibilidades de vida ofrece.
Se trata de sentir y comprender si ese apartamento será realmente «suyo».
De ver cómo encaja con su estilo de vida y qué potencial alberga en realidad.
Así, no toma una decisión a ciegas, sino con una idea clara del espacio futuro: su atmósfera, sus posibilidades y sus límites.